Confesionario

Hoy sentí ganas de gritar, de expulsar a todo pulmón aquello que me consume las entrañas, me altera y me hace hervir la sangre, pero cuando me paré frente al ventanal, no pude abrir la boca. No supe qué decir...

Va más allá de lo que se puede procesar...es o puede ser, la simple constatación de que a pesar de estar rodeada de gente...me siento sola...
Alcé un muro tan alto para no dejar entrar a nadie que ahora yo misma no puedo salir...

0 finales felices:

Publicar un comentario

s i g u e m e